Pues aquí ando. Esperando. Ya queda menos, en un mesesito estaré en Varsovia. Han sido muchos meses de mentalización, años, incluso. Sin embargo, el nerviosismo ya está ahí. Es un salto importante, o quizás sólo un salto consciente.
Lo mejor, la satisfacción que te da el saber que estás haciendo algo que quieres hacer; lo peor, la espera que se ha hecho larga y tediosa. -Parece mentira, pero se echa de menos estar trabajando-.
El viaje, el día 11 de julio de 2007. Sevilla - Barcelona - Varsovia. Vuelo nacional... El acompañante, mi amigo Jorge, un gran tipo al que aprecio enormemente, un hermano.
Preparativos y más preparativos. Cada día surgen más detalles que ya casi se olvidaban. Pero me lo tomo con tranquilidad, como casi todo... Al fin y al cabo, estoy convencido de que muchas cosas quedarán olvidadas aquí...
Muchas cosas, pero no personas. Familia (en la que incluyo a Luna), amigos, conocidos...
Mientras tanto, Magdalena y yo nos dedicamos a buscar piso para alquilar: con un poco de suerte lo tendremos pronto. No está siendo tarea fácil. Los pisos más nuevos, y de precios más asequibles (unos 1.500 zl, aproximadamente 390 €) están a las afueras, lo que supone una pérdida diaria en transportes de unos 45 minutos para ir a trabajar, otros tantos para volver... Equitativo al tiempo que pierden diariamente los alumnos alcalareños de la Universidad de Sevilla en los autobuses de la Casal. Por ello es importante buscar un lugar bien comunicado y desde el que los desplazamientos no nos tomen demasiado tiempo.
Varsovia es una ciudad bastante amplia, 1.700.000 habitantes, con un desarrollo más horizontal que vertical -lo que no quita que haya numerosos altos bloques de hormigón de la época comunista-. Esta fisonomía de la ciudad, le permite tener amplias zonas verdes por todas partes. Los medios de transporte, tranvías, autobuses y metro, son muy eficientes, pero eso no quita que tengan que recorrer varios kilómetros: de norte a sur, la ciudad mide unos 20 kilómetros.
Pero antes de recorrer esos 20 kilómetros, hay que recorrer los 2.600 que me separan de ella.
Aquí comienza todo, pues.
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2 comentarios:
illo mamoón escribe algo nuevooo jeje
saludos
Pacencia, homme, jajaja.
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